Hola,

Supongo que es una tontería escribir esto, pero lo cierto es que me trae al pairo si es una memez o no. Hoy he hecho mi último examen por este cuatrimestre, y la verdad sea dicha: me he quedado más a gusto que si estuviera tumbada al sol sobre el césped de la facultad, rascándome la barriga. Y eso es estar muy a gusto, sobre todo con el día que hace hoy por estos lares.

Así que por fin he llegado a fin de trayecto (en cuanto a exámenes se refiere, claro: que todavía me quedan tres prácticas por terminar), y no precisamente porque haya llegado al final en coche. Que bueno, que sí, que también: desde que tengo a Copito Segundo, ese magnífico Kadett de 1x años (no sé exáctamente cuántos, pero seguro que son unos pocos), puedo ir literalmente a donde me dé la gana cuando me dé la gana, sin depender de horarios de autobuses. Eso incluye la facultad y las bibliotecas, por supuesto; de hecho en el último mes mis salidas se han reducido a eso. Pobre Copito Segundo, qué poco versatilizado (esta palabra la patentaré algún día, para que nadie la utilice nunca más) que ha sido. Eso sí, hoy le he dejado al sol, para ver si lo convierto en un biocoche: con toda la porquería que tiene encima, y la humedad de las heladas matutinas, a este paso voy a poder cultivar soja en el capó. Estoy esperando a ver si con el solecito de hoy le sale algún brote.

En fin. Voy a ver si me pongo a terminar las prácticas. Y tú también ponte a hacer algo útil, que hay que ver lo que estás leyendo ahora mismo.

Un besote